Moneycon fue el primer evento financiero realizado -en enero 2025- en Bogotá, Colombia, de la mano de los fundadores de Mis Propias Finanzas, una pareja que impulsa una plataforma de educación financiera. En este evento, que tuvo decenas de clases simultáneas en vivo con los principales actores de la industria financiera en Colombia, se pusieron sobre la mesa enseñanzas y un enfoque en bienestar financiero que hoy es clave para que las nuevas generaciones convivan con los nuevos conceptos financieros que se están democratizando, como los ETFs (Exchange Traded Funds), que son fondos de inversión que se negocian en bolsas de valores, como las acciones. Son una herramienta que permite diversificar el portafolio de inversiones. También crypto, fondos de renta fija y un sinfín de instrumentos que ayudan a las nuevas generaciones a diversificar sus inversiones para construir portafolios que les ayuden a construir su patrimonio. En Fideval estuvimos en vivo en el evento y recopilamos las 10 mejores enseñanzas de bienestar financiero que dejó Moneycon en Bogotá.
EL MEJOR ACTIVO ES EL TIEMPO: Y LO TENEMOS TODOS
Diego Mora de BlackRock, uno de los fondos de inversión más grandes del mundo, explicó que el tiempo es el recurso más valioso para invertir y lo tenemos todos. ¿Por qué es el recurso más importante?
El mejor activo en inversiones no es el dinero, es el tiempo. Porque el dinero se gana y se gasta, pero el tiempo bien aprovechado multiplica cada decisión financiera. Cuando inviertes con paciencia, el interés compuesto se convierte en tu mejor aliado: los rendimientos generan más rendimientos, y lo que hoy parece pequeño, mañana puede ser extraordinario. El secreto no es cuánto inviertes, sino cuánto tiempo dejas que el dinero trabaje por ti. Como dijo Mora, “It’s not about timing the market, but about time in the market”, que traduce: No se trata de adivinar el momento del mercado, sino de cuánto tiempo permaneces invertido en él. Esta distinción es necesaria porque muchas personas creen que para ganar dinero invirtiendo necesitan predecir cuándo comprar y vender en el momento perfecto (lo que se conoce como timing the market). Sin embargo, esto es extremadamente difícil, incluso para los expertos. En cambio, los inversionistas de largo plazo entienden que el mayor aliado del crecimiento del dinero es el tiempo. Si una persona deja su dinero invertido en activos sólidos durante años, aprovechará el poder del interés compuesto y el crecimiento natural del mercado, sin necesidad de adivinar cuándo es el mejor momento para entrar o salir.
ESTRATEGIA FINANCIERA BASADA EN PACIENCIA Y CRECIMIENTO EXPONENCIAL:
Empieza hoy, sin importar el monto. Lo importante no es cuánto, sino cuánto tiempo dejas crecer tu inversión.
Reinvierte tus ganancias. Así el interés compuesto trabaja para ti y no solo sumas, sino multiplicas tu capital.
Evita retirar antes de tiempo. Cada año que mantienes tu inversión, la curva de crecimiento se vuelve más pronunciada.
Invierte con visión a largo plazo. En 10 o 20 años, lo que hoy parece pequeño puede convertirse en un patrimonio sólido.
ENSEÑA A LOS NIÑOS A MANEJAR SU DINERO, CON ESTOS TIPS
PRIMERO ENTIENDE, TÚ COMO ADULTO, CÓMO ES TU RELACIÓN CON EL DINERO
Enseñar a los niños sobre el manejo de dinero es más un ejercicio de ejemplo constante que deben dar los padres, pues cada señal que damos en su crianza será su forma de relacionarse con el dinero en el futuro, como explicó Carolina Pineda, cofundadora de Mis Propias Finanzas. Por ejemplo, si todo tu discurso en casa es sobre la escasez, crecer en un entorno donde el dinero siempre fue insuficiente puede generar una mentalidad de “gastar mientras se tiene”, porque se teme que los recursos desaparezcan. En cambio, si en tu casa repites frases como “el dinero es la raíz de todos los males” o “el dinero no crece en los árboles”, pueden crear una percepción negativa o limitante sobre la acumulación de riqueza. Cualquier mensaje podría afectar la relación de tus hijos con el dinero, por eso es clave primero verte a ti mismo y entender qué acciones podrían generar este estrés en los niños a futuro.
ENTENDER LA DIFERENCIA ENTRE GUSTO Y NECESIDAD
Los niños deben entender esta diferencia. Es clave que comprendan que:
Necesidad: Es algo que sí o sí necesitas para vivir bien, como comida, ropa, casa y educación.
Gusto: Es algo que quieres, pero puedes vivir sin ello. Ejemplo: juguetes, dulces, videojuegos.
Para que lo entiendan, puedes hacer este juego: Juego de clasificación: Prepara dos cajas o frascos y etiqueta uno como ‘NECESIDAD’ y otro como ‘GUSTO’.
Escribe diferentes objetos en papeles (zapatos, bicicleta, teléfono, chocolate, cuadernos, etc.).
Pide al niño que los coloque en la caja correcta.
Luego, explícale que las necesidades deben pagarse primero antes de los gustos.
DE LA ALCANCÍA DECORADA A LOS FRASCOS TRANSPARENTES
Las alcancías coloridas son lindas, pero los niños, al ser muy visuales, no aprenden el manejo del dinero de esta forma, porque necesitan tangibilizar su avance. Entonces, Pineda propone dar dos frascos transparentes a los niños: uno para sus metas de largo aliento, como comprar una consola de juegos (al ser un monto importante, podría tardarse meses o incluso años, y con eso entienden el esfuerzo que hay detrás), y otro frasco de corto aliento para gastos inmediatos, para que reconozcan cómo gastan. Lo ideal es que en ese aprendizaje entiendan que ese dinero podría crecer con los mecanismos correctos, pero ese trabajo debe aprenderlo primero el padre y luego transmitirlo a sus hijos.
LA MESADA Y LOS APORTES EXTRAORDINARIOS
Dar una mesada a los niños es una gran idea porque aprenden a administrar el dinero. En este proceso de aprendizaje es clave enfatizar que si recibe $10, debe aprender que $5 son para necesidades, $3 para ahorrar y $2 para un capricho. Enséñale a dividir el dinero en:
Necesidades (50%) → Para cosas importantes.
Ahorro (30%) → Para el futuro o algo grande.
Gustos (20%) → Para lo que le gusta, pero sin exagerar.
La lección que debes dejar a tus hijos es que: primero compramos lo que necesitamos y, si nos sobra dinero, podemos darnos un gusto. Así, nunca nos quedaremos sin lo importante. Con estas acciones, los niños sabrán diferenciar entre necesidad y gusto y aprenderán a gastar bien el dinero y a tomar mejores decisiones en el futuro.
CÓMO ENSEÑAR LA DIVERSIFICACIÓN
Desde la infancia es común escuchar “no poner todos los huevos en una misma canasta”, pero ¿será que lo aplicamos como padres? Seguro no, ya que muchos padres tendrán todo su dinero en pólizas en el mismo banco sin entender los fondos de inversión, que son una gran alternativa. Entonces, si nosotros, como padres, no entendemos el concepto, es difícil transmitirlo a los niños. Sin embargo, hay formas divertidas y didácticas de hacerlo.















