Un análisis de los principales indicadores del sector externo, con datos del Banco Central del Ecuador, a marzo 2026

Cuenta corriente: la economía ecuatoriana tiene superávit y eso no es menor
El saldo de cuenta corriente cerró el tercer trimestre de 2025 en USD581,61 millones positivos, consolidando una tendencia que comenzó a revertirse desde 2019 cuando el país tocó fondo con casi USD 1.000 millones negativos. La serie histórica desde 2016 muestra una recuperación sostenida y estructural, no cíclica; y que Ecuador mantenga superávit en cuenta corriente en un contexto global de tasas altas y dólar fuerte es una señal de que la economía real está produciendo más de lo que consume en términos externos. La oportunidad aquí es política ya que este superávit da margen para atraer inversión extranjera directa con un argumento macroeconómico sólido, especialmente en sectores no petroleros que hoy explican gran parte de ese resultado.

Balanza comercial total: exportaciones que aguantan, importaciones que reflejan actividad
En enero de 2026 la balanza comercial total cerró en USD 630,21 millones positivos, con exportaciones de bienes en USD 3.100,87 millones e importaciones en USD 2.470,67 millones. La serie de exportaciones muestra una tendencia estructuralmente alcista desde 2021, pasando de cerca de USD 1.800 millones mensuales a superar consistentemente los USD 3.000 millones. Las importaciones también crecieron pero de manera más moderada y estable, lo que ensancha el superávit comercial. La oportunidad está en la composición de las exportaciones: mientras Ecuador siga diversificando su canasta exportadora más allá del petróleo – camarón, banano, cacao, flores, atún- el superávit tiene fundamentos duraderos independientes del precio del crudo.

Balanza comercial no petrolera: el verdadero motor productivo está encendido
Este es quizás el indicador más revelador del grupo. La balanza comercial no petrolera, que durante años fue estructuralmente deficitaria -llegando a USD 400 millones mensuales en 2021 y 2022- ha girado radicalmente hacia terreno positivo desde 2023, y en enero de 2026 marcó USD 403,57 millones de superávit. Eso significa que la economía ecuatoriana no petrolera ya exporta más de lo que importa, algo que hasta hace pocos años era impensable, y detrás de esto están los agroexportadores, la industria alimentaria, sector florícola y acuicultura. La oportunidad es obvia: con políticas de facilitación de comercio, acceso a financiamiento productivo y acuerdos de libre comercio bien negociados, Ecuador puede consolidar esta tendencia y reducir definitivamente su dependencia de los ingresos petroleros como ancla fiscal.

ITCER: Ecuador es cada vez más competitivo en precios internacionales
El Índice de Tipo de Cambio Efectivo Real llegó a 108,13 en febrero de 2026, el nivel más alto de toda la serie desde 2021. Un ITCER por encima de 100 y en ascenso sostenido significa que los productos ecuatorianos son relativamente más baratos para los compradores extranjeros en comparación con los de los países con los que Ecuador comercia. Esto es especialmente importante dado que Ecuador no tiene política cambiaria propia, usa el dólar. La competitividad, entonces, se construye vía productividad y eficiencia, ya que el ITCER esté en máximos históricos recientes es una ventana para los exportadores: el mundo compra ecuatoriano a un precio relativo favorable. La oportunidad está en capitalizar este momento con inversión en logística, certificaciones de calidad y penetración de nuevos mercados antes de que la ventana se cierre.

Remesas: la diáspora ecuatoriana se convierte en palanca de desarrollo
Las remesas de trabajadores alcanzaron USD 2.012,71 millones en el tercer trimestre de 2025, casi cuadruplicando los niveles de 2016 cuando rondaban los USD 600 millones trimestrales. La tendencia es ininterrumpidamente alcista desde 2020, lo que convierte a las remesas en uno de los flujos más estables y predecibles de la economía ecuatoriana. Para el sector financiero, esto representa una oportunidad enorme: millones de familias receptoras de remesas son potenciales clientes de productos de ahorro e inversión; por lo que canalizar una fracción de esos recursos hacia fondos de inversión, cuentas de retiro o instrumentos de largo plazo podría transformar lo que hoy es consumo en construcción de patrimonio familiar. La educación financiera y la bancarización de los receptores de remesas es uno de los negocios más subestimados del Ecuador actual.

Riesgo país: de crisis a credibilidad en menos de un año
El riesgo país es el indicador con la historia más dramática y más esperanzadora del conjunto, ya que a finales de abril de 2025 llegó a casi 2.000 puntos básicos -en plena incertidumbre electoral y presiones fiscales- y desde ahí ha caído de manera sostenida hasta estabilizarse en torno a 485 puntos en marzo de 2026. Eso es una reducción de más del 75% en menos de doce meses, y la caída es vertiginosa y visible en la gráfica: una curva descendente casi perfecta desde mayo de 2025 hasta hoy, con muy poca volatilidad en los últimos meses. Un riesgo país bajo 500 puntos coloca a Ecuador en una categoría diferente para los mercados internacionales. La oportunidad es que este nivel, si se mantiene con disciplina fiscal y señales claras de gobernanza, puede abrir las puertas a emisiones de deuda en mejores condiciones y a proyectos de infraestructura con financiamiento internacional.

Precio del oro: Ecuador tiene reservas que valen más que nunca
El precio del oro pasó de alrededor de USD 2.600 por onza troy en enero de 2025 a un pico cercano a USD 5.400 en febrero de 2026, para luego estabilizarse en torno a USD 4.600. El rally es prácticamente ininterrumpido durante 14 meses, una curva ascendente casi sin precedentes en la historia reciente del metal. Para Ecuador, con importantes proyectos mineros de oro en etapas de producción y desarrollo, la rentabilidad de esos proyectos se ha más que duplicado, y la oportunidad está en que Ecuador negocie bien sus contratos y regalías, asegurando que el boom del oro deje valor local en empleos, infraestructura y fondos soberanos, y no solo royalties mínimos para empresas extranjeras.

Precio del petróleo WTI: una sorpresa que cambia el cálculo fiscal
Este es un tema relevante por todo lo que está ocurriendo a nivel global con el estrecho de Ormuz y el conflicto geopolítico que pone de protagonista a este recurso de color negro profundo y viscosidad extrema. El precio del petróleo WTI experimentó algo inesperado en marzo de 2026: tras mantenerse en el rango de USD 58–75 durante casi todo 2025 – con un período particularmente bajo entre abril y agosto- escaló abruptamente a casi USD 100 por barril en las últimas semanas.
La gráfica muestra claramente ese salto vertical en el extremo derecho, sin precedente en todo el período analizado, y para Ecuador, cada dólar adicional en el precio del barril representa ingresos fiscales directos vía Petroecuador y regalías de contratos de servicios. Así que la oportunidad y riesgo son simultáneos: aprovechar el ingreso extraordinario con disciplina, destinándolo a inversión productiva y reducción de deuda, no a gasto corriente que luego sea difícil de sostener cuando el precio corrija.

¿Por qué un empresario ecuatoriano debería leer la balanza comercial antes de tomar decisiones?
La balanza comercial no es un indicador para economistas sino el mapa de dónde está fluyendo el dinero real en la economía, ya que cuando las exportaciones crecen, hay sectores generando divisas que necesitan instrumentos para preservar ese capital. Cuando el riesgo país baja, el costo de financiarse mejora y los proyectos que antes no cerraban en números, ahora sí cierran. O por ejemplo, cuando el ITCER sube, los productos ecuatorianos se vuelven más competitivos y las empresas exportadoras tienen más margen para crecer. Cada uno de estos movimientos es una ventana que se abre, y es bien sabido que las ventanas no duran para siempre., por lo que el empresario que entiende estos ciclos no solo protege lo que tiene: identifica cuándo es el momento de invertir, cuándo diversificar y cuándo construir patrimonio de largo plazo.
Fideval existe exactamente para ese momento: como el aliado estratégico que traduce las señales macroeconómicas en decisiones financieras concretas, acompañando a empresas y personas a convertir el contexto favorable en fondos que trabajen, en fideicomisos que protejan y en retiros privados que garanticen que el crecimiento de hoy se convierta en tranquilidad mañana. En un Ecuador que está dando señales de solidez, la pregunta no es si hay oportunidad, es si tu dinero está en el lugar correcto para aprovecharla.














