Lo que todo empresario y profesional ecuatoriano debe saber en esta época de declaraciones
Marzo llegó y con él, la temporada de impuestos que suele poner a correr a más de un incauto. Para muchos ecuatorianos, este período del año genera más angustia que entusiasmo. Sin embargo, entender cómo funciona el sistema tributario no solo te ayuda a cumplir con tus obligaciones: también permite tomar mejores decisiones financieras durante todo el año. Por eso esta guía está pensada para empresarios, profesionales independientes y personas naturales que quieren entender el panorama tributario del Ecuador en 2026 incluyendo los cambios más recientes que entraron en vigor este marzo.
¿Cómo se hacen las declaraciones?
Las declaraciones de impuestos en Ecuador se realizan completamente en línea a través del portal del Servicio de Rentas Internas (SRI). Para hacerlo, necesitas tu clave electrónica personal; si aún no la tienes, puedes solicitarla en la oficina del SRI más cercana presentando tu cédula de identidad: una vez que cuentes con tu clave, deberás descargar el sistema DIMM desde el sitio oficial del SRI (sri.gob.ec). Este programa te guiará paso a paso en el llenado de tu declaración, desde el registro de ingresos hasta las deducciones que puedes aplicar.
Consejo: Si usas el sistema DIMM por primera vez, ten a mano todos tus comprobantes de gastos del año: facturas de educación, salud, alimentación, vivienda y vestimenta. Estas son las cinco categorías deducibles para personas naturales.
Los impuestos que debes conocer
Impuesto a la Renta (IR)
Es el principal tributo que pagan tanto personas naturales como empresas sobre los ingresos que generan. Funciona bajo una tabla progresiva: mientras más ingresos tienes, mayor es el porcentaje que aplica sobre el excedente de cada tramo. Las personas naturales deben presentar su declaración anual del IR de 2026 entre marzo y abril de 2027, dependiendo del noveno dígito de su cédula o RUC. Las empresas, en cambio, declaran en marzo.
Lo que muchos no aprovechan es la posibilidad de deducir gastos personales para reducir la base imponible. Es decir, el monto sobre el que se calcula el impuesto, cutas categorías son:
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- Educación (incluye matrícula, pensiones, útiles, libros)
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- Salud (consultas, medicamentos, seguros médicos)
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- Alimentación (facturas de supermercado, restaurantes)
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- Vivienda (arriendo, intereses de crédito hipotecario, servicios básicos)
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- Vestimenta (cualquier prenda de uso personal)
Recuerda: solo cuentan los gastos respaldados con facturas electrónicas a tu nombre o RUC, que se sincronizan con tu email para cargarse automáticamente en la plataforma del SRI.
IVA, ICE e ISD
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) grava el consumo y se paga mensualmente, así que las empresas actúan como agentes de retención: cobran el IVA a sus clientes y lo transfieren al SRI. El Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) aplica a bienes considerados de lujo o con impacto ambiental, como bebidas alcohólicas, tabaco y vehículos de alta gama. El Impuesto a la Salida de Divisas (ISD) grava las transacciones que implican sacar dinero del país: si realizas pagos internacionales frecuentes, como importaciones, suscripciones, transferencias al exterior, entre otros, este impuesto puede impactar tu flujo de caja de forma importante.
Novedades tributarias: marzo 2026
El 27 de febrero de 2026, el SRI emitió una resolución con nuevos porcentajes de retención del Impuesto a la Renta para varios tipos de ingreso. La misma que entró en vigor el 1 de marzo de 2026, por lo que aquí te compartimos los cambios más relevantes:
Retención en pólizas e inversiones financieras: sube del 2% al 3%
Si estás pensando en colocar dinero en una póliza de acumulación, depósito a plazo fijo o fondo de inversión en un banco, cooperativa o administradora de fondos, debes saber que la retención del Impuesto a la Renta sobre los rendimientos subió del 2% al 3%, de la base imposible. Esta retención aplica sobre la ganancia, no sobre el capital invertido, y hay una condición clave: solo afecta a inversiones con plazo menor a 180 días (seis meses), ya que el artículo 9 de la Ley de Régimen Tributario Interno establece que las inversiones iguales o mayores a 180 días están exoneradas de esta retención.

La retención la realiza directamente el banco o cooperativa al momento del vencimiento. Si te hicieron una retención en 2026, podrás solicitar la devolución al hacer tu declaración de renta en 2027 — dependiendo de tu nivel de ingresos y si el impuesto retenido supera lo que te corresponde pagar.
Otros cambios que afectan a empresas
El SRI también actualizó el listado de grandes contribuyentes: compañías sujetas a un régimen de autorretención que va del 0,79% al 10% dependiendo de su actividad económica. Las empresas que ingresaron a este listado deben aplicar estos porcentajes desde febrero de 2026. Además, el porcentaje “paraguas” – el que se aplica cuando una transacción no encaja en una categoría específica – subió de 2,75% a 3%. Las retenciones en adquisición de bienes muebles pasaron del 1,75% al 2%, y los servicios profesionales prestados por sociedades pasaron del 3% al 5%, por lo que los comprobantes deberán reflejar los nuevos porcentajes hasta el 31 de marzo de 2026.
Impuestos municipales: los que se pagan localmente
Además de los tributos nacionales administrados por el SRI, los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GADs) municipales recaudan impuestos propios. Los más comunes que enfrentan empresarios y profesionales son: el impuesto predial urbano y rural (sobre propiedades), la patente municipal (por operar un negocio dentro del cantón), la contribución especial de mejoras (cuando el municipio realiza obras cerca de tu propiedad) y tasas por servicios administrativos como permisos y licencias. Estas fechas y montos varían según el municipio, por lo que cada persona o empresa debe consultar el portal de tu GAD para conocer los plazos exactos de tu ciudad.
El costo de no cumplir
Las sanciones por no declarar o pagar a tiempo pueden escalar rápidamente, ya que la multa por incumplimiento es del 5% del impuesto no pagado por cada mes o fracción de mes de retraso, con un tope del 25% del total adeudado. En casos de evasión grave o reiterada, el proceso puede derivar en acciones legales que afecten tu historial tributario y el acceso a crédito o contratos públicos.
La mejor estrategia tributaria no empieza en marzo sinoempieza en enero, gestionando facturas, planificando inversiones y entendiendo qué decisiones financieras tienen impacto fiscal.
los impuestos como herramienta financiera
Pagar impuestos no es solo una obligación legal, sino que es parte de construir una trayectoria financiera sólida. Quienes entienden el sistema pueden tomar mejores decisiones: desde elegir el plazo correcto para una inversión hasta aprovechar al máximo las deducciones disponibles. Si tienes dudas específicas sobre tu situación, el acompañamiento de un asesor tributario siempre es una inversión que se paga sola. Si eres empresario o profesional independiente, la cultura de documentar y planificar durante todo el año -no solo en temporada de declaraciones – es la diferencia entre cumplir con estrés o con estrategia.














